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A pocos días del día de la mujer quiero compartir esta reflexión.

El próximo 24 de febrero se recuerda el día de la Mujer Paraguaya a fin de enaltecer la labor histórica que realizan las heroicas mujeres día a día en este sufrido país desde tiempos remotos de nuestra historia y reivindicar sus derechos de igualdad y fortalecer la lucha contra la violencia que sufren día a día.

Pero lejos de toda la parafernalia y el homenaje protocolar, considero que debemos dar una mirada crítica a esta celebración, ¿hay realmente motivos para celebrar? Sobre todo hoy en día en donde las estadísticas que exponen los casos de violencia y feminicidios van en aumento, ante la presencia de una Ministra que prefiere defender su zoquete y “chupar las medias” a los secuaces del Gobierno antes que expresar una postura coherente y en verdadera defensa de las mujeres.

Nilda Romero es una Ministra que lo que menos hace es defender a las mujeres

Sumado a eso, tenemos un sinfín de casos donde las propias mujeres se convierten en verdugos de sus congéneres, juzgándolas y acusándolas sin Dios ni patria en redes sociales. Y para este caso saco a colación la pelea que viví hace poco con el empresario brasileño. Demás está recordar que él se pasó burlándose de mi señora sin qué ni para qué, siendo que la pelea nunca fue con mi señora porque mi esposa no es ni mediática ni farandulera como la suya, por ejemplo, por tanto no tenía vela en este entierro.

Pero más allá de eso lo que me llamó poderosamente la atención fue la cantidad de mujeres que salieron a secundarlo en sus burlas y chistes de mal gusto, lo que me lleva a pensar que eso que tanto critican y repudian las mujeres ha sido creado y engendrado por ellas mismas.

Las mujeres son las verdaderas madres del machismo, por sumarse a hombres nefastos y apoyarlos en cualquier situación, como el caso de la Ministra, también son madres del machismo cuando se pasan atacando a sus congéneres y dejando a los hombres como blancas palomitas.

Son madres del machismo cuando descubren que sus maridos les fueron infieles y en vez de atacar al sujeto le dedican pasacalles a las mujeres, por supuesto que la mujer que a sabiendas se mete con un sujeto casado tampoco es una santa y también en ese tipo de situaciones son madres del machismo.

Así es que señoras, deberíamos analizar ¿qué es lo que realmente reivindicamos en esta fecha? ¿Hay motivos para celebrar? O podemos pensar en que realmente puede haber un cambio de consciencia y las mujeres de este país vuelvan a ser aquellas heroicas salvadoras de un país en ruinas como las sobrevivientes de la guerra grande.

A estas alturas ya quiero asegurar fehacientemente aquel dicho que dice; “el peor enemigo de una mujer es otra mujer”. Pero por supuesto, espero estar equivocado, no pierdo las esperanzas, sobre todo porque sé que existen mujeres que realmente son verdaderas campeonas, aguerridas y ‘kuña mbarete’ en toda la expresión de la palabra y ellas, sí merecen todos los laureles que la vida nos permita darles.