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La gente reflexionó, pero sobre la vida de los demás.

Los capítulos de Churetflix fueron un clásico en esta cuarentena

Cada vez que la gente critica al Churero por publicar chismes o situaciones que afecta a la vida privada de los demás, intento cambiar el contenido de mi página mostrándoles un poco más de las obras sociales que hacemos, o trato de compartir contenido positivo y constructivo.

Pero esta Semana Santa me di cuenta de que realmente los churefans son un caso perdido, y digo esto porque lo comprobé, estuve compartiendo una prédica de la pastora Laura con el pastor Adolfo, y tuve poquísimos vistos.

Pero después cuando surgió un nuevo episodio de Churetflix recreando un chisme protagonizado por Carlos Viveros y se sumaron como abejas sobre la miel.

Más de 5 mil personas asistieron el vivo en tiempo real, y luego seguimos con otros episodios del mismo tenor y nuevamente, los churefans, no defraudaron.

Me sorprende realmente como el chisme sigue llevando la delantera cuando tanta gente manifiesta su repudio a este tipo de contenido. En verdad creo que vivimos en una sociedad donde reina la hipocrecía y el chisme es sin más ni menos, el opio de este sufrido pueblo.
Celebro el éxito de mi producto Churetflix, pero insto a la vez a que seamos así de masivos cuando se traten de cosas constructivas, un poco de coherencia de vez en cuando no nos hará mal.